lunes, 2 de abril de 2012

Los años perdidos

A los mercados no les está sentado nada bien las últimas medidas tomadas por el ejecutivo, probablemente por cuanto se dan cuenta de que no van a servir de mucho, como mínimo a corto plazo. No va a mejorar el empleo, no va a mejorar el consumo, no va a mejorar el crecimiento, no va a mejorar el déficit (algo lógico puesto que está en función de todo lo demás). Los presupuestos se teme que empiecen a aplicarse después del verano, por lo que se ha instalado el sentimiento de "otro año perdido".
No fue el 2011, tampoco el 2012, se duda que el 2013 y probablemente la fecha en la que empiece una raquítica recuperación sea el 2014 o el 2015. Total, una década perdida para todo el mundo. Los que no tienen trabajo ahora, tampoco lo tendrán en los próximos años, por lo que cuando la economía se recupere ello serán irrecuperables.
Tanto si son jóvenes, puesto que para entonces ya habrá otra cohorte dispuesta a ocupar su sitio en la pirámide, como para los séniors, si ahora están en una edad en la que las empresas ni les miran, dentro de 3 años ya serán carne de jubilación aunque les queden 10 años activos. En términos económicos eso se llama obsolescencia, aunque el equipo pueda funcionar, las empresas prefieren otro nuevo, aunque haga la misma función es necesario que parezca nuevo, para que sea "cool", vamos como los Ipad, salimos al mercado y ya somos historia.


El gráfico del Ibex no inspira ninguna esperanza, tan sólo que el soporte a largo plazo (7.700) aguante, si no, la caída puede ser histórica. De todas formas no seamos alarmistas, la tendencia más probable es la de lateralidad hasta que no se despejen las dudas.
Siempre nos quedará la opción, si el Ibex baja demasiado, que la China nos compre entera, sería la forma de que formaran parte de la UE, sin cumplir los criterios de convergencia y de paso solucionar el problema de los déficits autonómicos: a la manera del Tibet.

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