martes, 7 de febrero de 2012

Don Fabián

Hoy he leído el artículo póstumo del profesor Estapé y quisiera compartirlo. Probablemente no es su mejor artículo pero si que demuestra, una vez más, que la ironía, la rigurosidad intelectual y la independencia de criterio de la que siempre había hecho gala, no le habían abandonado y seguía estando tan "fino" como siempre.
Recuerdo con nostalgia las clases magistrales que tuve la ocasión de disfrutar en la facultad de Económicas: su facultad. Sus profundos conocimientos económicos y su personalidad hacían que fueran un verdadero goce intelectual, el conocimiento enciclopédico, el humanismo y la bonhomía de la que hacía gala han sido un referente intelectual para muchos de nosotros.
Un recuerdo emocionado.

3 comentarios:

  1. Reconozco que no le seguí mucho y que cuando lo hice me pareció un pelín sectario (lo digo desde el máximo respeto). Leyendo su póstumo artículo -que tan amablemente nos has enlazado- me reafirmo en lo dicho. Quizá la explicación sea aquello que, como quien no quiere la cosa, dice acerca de su pasado sindicalista.

    En todo caso, descanse en paz, Don Fabián

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  2. Hasta cierto punto creo que está bien ser sectario, si por ello se entiende defender tus propias ideas. Hace relativamente poco nos dejo también otro ilustre sectario, Don Manuel. Pese a no compartir sus ideas, reconozco la profundidad y la solidez intelectual de sus manifestaciones. Poco a poco nos vamos instalando en la mediocridad. Por mucho que me pese, no hay recambio para muchos de los intelectuales que han alumbrado, cada uno con su propia luz (aunque sectaria) la penumbra en la que vivimos.

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