lunes, 21 de noviembre de 2011

Teníamos todo el viento en contra

La excusa que ha puesto Zapatero es que "teníamos todo el viento en contra", y lamentablemente esa excusa no sirve. Incluso con el viento en contra es posible navegar, cuesta más, claro está, pero no es imposible. Lo que es sencillo es navegar de empopada, cuando los vientos te son absolutamente favorables y puedes largar todo el trapo. La pega es que a los marineros, los buenos por lo menos, no les importa demasiado de dónde viene el viento, lo único que necesitan es un rumbo y un puerto al que querer llegar. Algo que, por desgracia, no ha sido el caso precisamente.
Es cierto que no se le puede hacer responsable de todo, sobre todo, por cuanto muchos de los mecanismos para salir de la crisis estaban y están en otras manos, (que no piense Rajoy que tiene demasiado margen de maniobra), pero también es cierto que se podía haber liderado mejor la situación. Liderazgo, eso es lo que hemos echado en falta. El patrón se ha refugiado en la sentina durante toda la tormenta.

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