martes, 1 de noviembre de 2011

Shooting yourself in the foot

Buena la han armado los griegos con lo del referéndum. Esta gente vive instalada en una tragedia "griega" obviamente en la que al final mueren todos. Lo deben llevar en los genes.
Esto de los referéndums y la democracia participativa está bien cuando sabes que va a salir lo que tu quieres que salga, pero cuando le vas a preguntar al país si le gusta que se les envíe al purgatorio durante una década, pues la verdad, no creo que el personal tenga el ánimo favorable.
Lo del purgatorio tiene su sentido, los griegos han vivido por encima de sus posibilidades durante una década, algo parecido a lo que hemos hecho nosotros pero en plan bestia. Es cierto que las economías más endeudadas deben corregir los excesos, pero probablemente la magnitud de la cura de adelgazamiento es exagerada, lo que impide que los griegos tengan esperanzas de salir del lío en un plazo razonable, por lo que la tentación de tirar la baraja es destacable.
Keynes en su libro "Las consecuencias económicas de la paz" escrito a raíz de su participación en el Tratado de Versailles, por lo que está escrito hace un montón de tiempo pero que es de obligada lectura en nuestros días, ya previó que los draconianos esfuerzos que se le iban a exigir a Alemania iban a terminar mal, como de hecho así sucedió.
Por cierto draconiano viene de Dracón, un legislador ateniense del siglo VII a.e.c., que era conocido por imponer penas muy severas a los que incumplían la ley. (Es que lo tienen todo inventado los griegos).
Al final todo pasa, tanto en Grecia, como en Italia y España, por una cuestión impositiva. Las lagunas fiscales son tan fuertes que si se recaudara lo que realmente debiera recaudarse, al estilo norteamericano (por ejemplo, hay que recordar que Al Capone fue "cazado" por evadir impuestos), el déficit actual no seria tal. En nuestro país el grueso de la recaudación se concentra en las rentas del trabajo, las más sencillas de controlar, y en época de paro, ya se sabe: disminuyen.
Los mercados se lo están tomando muy mal, normal, después de perdonarles del 30 al 50% de su deuda, todavía tontean con consultas a ver si les parece bien.
Hasta ayer parecía que íbamos por el buen camino, incluso era posible que se alcanzarán los 10.000 en el Ibex en un plazo razonable de tiempo. Hoy por hoy, está más complicado. El mercado tiene ganas de reaccionar al alza, pero se lo están poniendo muy difícil, probablemente la medida que permita retomar la senda alcista venga de una relajación de la política monetaria del BCE. Como los césares romanos, Draghi, puede iniciar su mandato con un regalo, dado que los espectáculos con fieras ya no se llevan, un descenso en los tipos quedará bastante bien, sobre todo si la amenaza de una recesión está a las puertas de Europa.

2 comentarios:

  1. Tú que sabes de esto un montón, ¿no crees tú que el fisco en España podría hacer algo más para evitar los fraudes? Me explico, tengo la sensación de que a los grandes patrimonios (hablo de los ricos muy ricos) no se les inspecciona. Ni siquiera aparecen en la prensa determinados defraudadores (ahí sólo hay que ver quienes son los que sustentan a la prensa para entenderlo), como cuando aquel ex-empleado despechado de HSBC destapó aquellas cuentas en Suiza. Creo recordar que en España eran unos cuantos los que aparecieron, pero públicamente apareció el nombre del padre de Artur Mas y no sé si alguno más.

    Perdona por el rollo

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que es un problema de seguimiento y de recursos destinados a buscar indicios de fraude entre las rentas del capital. saber si cualquiera de nosotros hemos defraudado por el IRPF es muy sencillo, tienen todos los datos. A los que no se les retiene en origen es más complicado seguirles el rastro.

    ResponderEliminar