viernes, 25 de noviembre de 2011

Rozando el larguero

El soporte semanal ha funcionado. Habremos de estar preparados, una ruptura de los mínimos de esta semana propiciaría nuevos descensos, probablemente a mínimos del 2009.

El índice todavía se mantiene dentro del canal y el indicador MACD no ha cruzado a negativo, por lo que, en puridad, todavía no ha pasado nada (importante). Hemos desandado todo lo avanzado desde los mínimos anuales del verano y todo esta por hacer.

Esta semana tradicionalmente era de subidas, el Día de Acción de Gracias normalmente era alcista y permitía empezar la temporada de compras navideñas con cierta ilusión. Las compras no son las de la cena de Navidad y fin de año, son las bursátiles. En esta época es cuando los gestores de los fondos de RV tenían menos probabilidades de que un error en la compra afectara a la rentabilidad global de la cartera. No es lo mismo comprar en junio y tener por delante seis meses de volatilidad que cuando faltan 15 días para cerrar el ejercicio, se supone que hay menos números de que ocurra una catástrofe que arruine todo lo conseguido durante el ejercicio. Este año no va a ser así, ni el año ha sido bueno ni se espera que en los últimos días se reduzca la volatilidad.

Los líderes europeos se empeñan en darnos el turrón y no se ponen de acuerdo sobre que fórmula es la adecuada para sacarnos de este atolladero. Alemania está enrocada en renunciar al crecimiento en un holocausto en honor del dios del rigor ortodoxo. Es comprensible el miedo a la inflación que impregna el sentir germano, la IIGM fue un correlato de muchos problemas en Europa, entre ellos la hiperinflación que padecieron en el período de entreguerras, pero de ahí a hacernos cruzar el Gobi sin agua, hay un ligero matiz.

España ha tenido su particular vía crucis, un descenso semanal del 6,67% tras las elecciones generales. No es necesario adelantar la constitución de las Cortes y el nuevo gobierno, pero si enviar los mensajes necesarios para calmar a los mercados. No será por qué no hayan tenido tiempo, puesto que hace meses que las encuestas les dan la mayoría absoluta, por lo que alguna idea ya tendrán, es de esperar. La victoria sin bajarse del autobús ha permitido que la campaña haya sido extremadamente suave y sin ningún tipo de declaración sobre las políticas a aplicar. Probablemente CiU esté marcando el camino por dónde deben ir las cosas.

Mientras, los jueces de los social han tumbado despidos en las empresas públicas de la Generalitat, aduciendo que no se pueden aplicar los mismos criterios que en un empresa privada cuando ésta pierde dinero, claro, como el sector público es de todos, podemos permitirnos estos lujazos, 6 canales de TV y 240 personas contratadas en el Servicio Cartográfico y sin posibilidad de arreglarlo.

1 comentario:

  1. Suerte que de vez en cuando sale un eurodiputado como Nigel Farage para decirles a la cara a los mandamases lo que pensamos la mayoría ... lástima que a los dos días ya nos hemos olvidado. ;-)

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