miércoles, 30 de noviembre de 2011

Planes de contingencia

Hoy Google nos recuerda el 176 aniversario del nacimiento de Mark Twain, y nada más verlo he ido a buscar sus citas. Mark Twain es un autor que particularmente me gusta, me abrió la puerta de la aventura y de la literatura, además sus citas rebosan inteligencia. M. Twain era un reputado inversor en bolsa existiendo muchas referencias precisamente a este respecto.

No obstante me inclino hoy por una que hace referencia a las mentiras, que nos dice que "Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas". Desde que fue pronunciada la frase han pasado bastantes años, pero habrá que reconocer que mantiene su vigencia.

He pensado en ella leyendo el artículo publicado en el país sobre los Planes de contingencia que están preparando las empresas ante la posibilidad, todavía no hay asignada una probabilidad, de una salida a la carrera del euro.

En el artículo nos cuentan los preparativos que están haciendo algunas de las empresas más importantes europeas y del mundo ante la perspectiva, por el momento lejana, de una derrumbe de la zona euro. Por el momento nadie piensa que vaya a suceder pero parece que todo el mundo se esté preparando por si acaso.

Creo que, si tal evento ocurriera, por muchos planes de contingencia que se estén preparando, la onda sísmica será de tal magnitud que la diferencia estará entre acabar mal o muy mal, pero obviamente hay muchos intereses en juego y es normal que las empresas se preocupen.

El problema reside en que una vez abierto el germen de la duda, éste crece imparable. El sólo hecho de dudar lo hace más verosímil y cuanta más gente esté estudiando que puede suceder y que se puede hacer para reducir los daños, más gente incorpora un leño a la pira de la moneda única. Cada plan de contingencia en si mismo obliga a determinadas acciones preventivas que, muy probablemente, irán en la misma dirección que la eventualidad que se quiere evitar, serán medidas procíclicas.

En el artículo se pone de manifiesto que, existiendo importantes bolsas de liquidez listas para ser invertidas, la prudencia obliga a colocarlas en activos seguros, parando importantes planes de inversión. Planes que de no congelarse y seguir su curso natural, servirían para reducir las probabilidades de recesión en la zona y, por lo tanto, que evitarían el desastre del que se están cubriendo.

Los planes de contingencia beben en las estadísticas y ya sabemos que ocurre con ellas, en la película Margin Call vemos un claro ejemplo de ello cuando, tras el cálculo del VAR de las inversiones del banco de inversión se toman una serie de decisiones que propician que suceda aquello que previamente sólo era una probabilidad estadística, es decir, que podía o que no podía ocurrir.

TV3 pasó un excelente reportaje el pasado fin de semana sobre "El negocio de la deuda", en una de las aportaciones realizada por el analista financiero Satyajit Das se dijo lo siguiente: "después de más de 30 años enviando a la gente más brillante en ciencias hacia el vertedero tóxico que son las finanzas,.... si los hubiésemos puesto a trabajar en la economía real, hubiéramos conseguido avances tecnológicos, mejoras de la productividad, avances científicos, muchas otras cosas mejores...", en lugar de eso tenemos a gente elaborando, de forma sesuda, como si fueran "juegos de guerra", planes de contingencia sobre el fracaso de Europa.

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