sábado, 29 de octubre de 2011

5 millones

El paro en España es una cuestión estructural. Cuándo pensábamos que estábamos en condiciones Nairu, el paro estaba en el 10%, cuando en el resto de países de nuestro entorno estaba situado entre el 3 y el 5%. Ahora éstos se enfrentan a un desempleo del 10%, lo que haría explicable una tasa de paro de entre el 17 y el 20%. En condiciones normales España experimenta tasas muy superiores a economías comparables. ¿Cómo se puede explicar entonces? La economía sumergida es, según mi modesta opinión, la gran responsable del diferencial estadístico entre nosotros y nuestros vecinos. Es indudable que nuestra actual situación es bastante peor que la de nuestros vecinos y competidores, pero no es por la tasa de desempleo sino por la población activa de nuestro país. Lo curioso de nuestro país es que para mantener el estado del bienestar será necesario que en las próximas décadas se incorporen a nuestro mercado de trabajo cientos de miles de nuevos trabajadores que, dada nuestra pirámide de población, habrán de proceder de fuera de nuestras fronteras.
El panorama no deja de ser interesante puesto que la expectativa de los próximos años es la de una ingente masa de desempleados que estarán en esa situación hasta un punto en el que ya no puedan incorporarse al mercado de trabajo mientras que, a la par, va a crecer la necesidad de incorporar mano de obra. El efecto será una cohorte completa de población que no trabajará y que por lo tanto no tendrá derecho a la pensión de jubilación, que deberá ser pagada por una cohorte de trabajadores que habrá que atraer a nuestro país.
No deja de ser interesante el dilema: hoy no hay trabajo para los desocupados de hoy y no hay trabajadores para el trabajo de mañana. Habrá que modificar la teoría de la relatividad.

1 comentario:

  1. Quizá es tan sencillo como replantearnos el llamado "Estado del bienestar". ¿Realmente nos lo podemos permitir?

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