miércoles, 6 de julio de 2011

Ratings




Las agencias de rating la vuelven a liar, ayer Moody's se desperezó un poco, hacia ya algún tiempo que no decía nada, y en un plis plas rebajó cuatro posiciones la calificación portuguesa. Lo primero que pensé es que la anterior vez la habían calificado muy mal puesto que desde la última calificación han derribado un gobierno, han impuesto unas medidas de austeridad draconianas y las autoridades monetarias europeas y mundiales se han puesto de acuerdo en que, pase lo que pase, para ello se montó un fondo de emergencia, Europa no va a permitir que un país como Portugal ponga en riesgo el tinglado europeo.


Pese a todo, los amigos han puesto la deuda portuguesa al nivel de bono basura; pues nada, todos nos lo vamos a creer y a reaccionar de forma histérica.


En España durante muchos años y recientemente en Portugal, nos acostumbramos durante muchos veranos a que se produjeran cientos de incendios, la gran mayoría provocados por especuladores inmobiliarios (la mejor forma para que en España haya descendido el númerom de pirómanos es la burbuja inmobiliaria), ello nos ha enseñado que la aparición de los incendios nos es más que el síntoma de que existen pirómanos que obtienen suculentos beneficios de los rescoldos. Aunque todos perdamos ellos ganan con el desastre. Las agencias de rating actúan como pirómanos enfermos de crisis monetarias y de defaults mediterráneos. En Europa no tenemos buena fama, Merkel piensa que no trabajamos: cosas de los centroeuropeos.


Cuando se queme la Selva Negra se acordarán de no haber puesto los cortafuegos necesarios. El más importante es romper el monopolio de los extorsionadores pirómanos.