martes, 29 de marzo de 2011

Encuestas

QUICK VOTE RESULTS Thanks For Your Vote!
1. When will you become a millionaire?
In 5 years11%
10 years from now13%
In 20 years14%
Already am one20%
Never42%
Total responses to this question: 23160
Estaba trasteando por Internet y me ha gustado esta estadística, la publica la sección de economía de la CNN en su página web. Como se puede observar la pregunta, que han respondido más de 23.000 personas, se centra en cuando uno cree que se convertirá en millonario. Aparte del 20% que dice que ya lo es, hay otro 28% que piensa convertirse en uno de ellos en el futuro próximo. Me gustaría saber si se hiciera esta pregunta en España o en cualquier otro país europeo el porcentaje que se obtendría. Curioso.

domingo, 27 de marzo de 2011

Fukushima

La foto precedente corresponde a los cerezos en flor situados en la vera del rio Kanonji en el parque de Hanamiyama en Fukushima.
La foto en sí, de admirable y serena belleza no logra eliminar mi sensación de profunda nostalgia.
La segunda acepción de la Real Academia es la que mejor lo resume: "Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida".
Las pérdidas humanas y materiales producidas por el seísmo y el posterior tsunamí son, aunque profundamente lamentables, consustancialmente relacionadas con la vida humana y sus avatares. Aunque se conoce el riesgo de vivir al lado de una peligrosa falla tectónica, el ser humano se aferra, irreductible, a la menor brizna de tierra habitable. Lo ha hecho durante miles de años y lo continuará haciendo. Los progresos tecnológicos han permitido reducir los efectos de los desastres naturales, reduciendo significativamente el número de víctimas. A la par, nos ha hecho más irresponsables, la paranoia permanente que permitió sobrevivir a nuestros antepasados se ha convertido en autocomplacencia y negación de la verdad.
Nos volvemos a encontrar con un desastre producto de la codicia y de la negación de la evidencia. La construcción de centrales nucleares al borde mismo de una de las fallas tectónicas más activas del mundo no ha impedido que centrales como la Fukushima estén activas desde hace treinta años (1971). Explicar ahora el porqué se construyó en ese emplazamiento es anecdótico, aunque obviamente obedece a razones económicas de proximidad a su mercado. La discusión puede entrar en terrenos complicados puesto que como dicen los chinos, no por "atrangantarte vas a dejar de comer", pero lo cierto es que, en función de como discurran los próximos acontecimientos, la digestión va a ser dura y complicada. Los elementos radioactivos que se están liberando en la zona tienen una vida media de cientos de años y habrá que esperar 50 para que los niveles actuales se reduzcan a la mitad. Mitad que tampoco es compatible con la vida humana. Los efectos colaterales del accidente se extenderán por la región durante décadas, afectará a sus habitantes de forma total, provocando cambios a largo plazo en sus formas de vida. Esto ha ocurrido en la tercera potencia económica mundial, en permanente alarde de liderazgo tecnológico, aunque incapaz de llevar suficientes medios técnicos y humanos al lugar de la tragedia durante los primeros quince días.
No obstante el verdadero discurso todavía no se ha iniciado, la sostenibilidad energética, los países desarrollados vivimos actualmente en un medio ambiente caracterizado por el confort y el despilfarro, elementos incompatibles a medio y largo plazo con el stock de recursos energéticos actuales. Durante un tiempo se ha pensado que la energía nuclear puede ser la solución, no niego que políticamente sea una alternativa al monopolio que ejercen los países productores de petróleo, pero no es en ningún caso un recurso inagotable, por lo que, en todo caso es una tirita, que como hemos visto es muy peligrosa. Hacer más seguras las centrales es un coste económico que encarece la obtención de este tipo de energía, con el añadido de que el riesgo cero no existe.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Sindicatos con clase

Tal como dice el Artículo 1 de su Estatuto, Aena tendrá como misión "contribuir al desarrollo del transporte aéreo en España y garantizar el tránsito aéreo con seguridad, fluidez, eficacia y economía,....", gestiona 47 aeropuertos y 2 helipuertos, es el responsable del desarrollo y la operación del servicio español de navegación aérea, se encarga de las infraestructuras, su construcción y mejora y también se ocupa de las áreas comerciales de los aeropuertos. Es una empresa que cuenta con 12.500 empleados.
Hasta aquí datos normales y corrientes de una empresa como bastantes de las que hay en España, lo diferente es que hoy los trabajadores de Aena han decidido convocar 22 jornadas de huelga en los próximos meses para protestar por la voluntad del gobierno de privatizar la empresa. Si fuera una empresa de las muchas que hay en España sería una medida de presión para forzar a los propietarios y/o gerentes en la negociación de alguna mejora, sea salarial y/o social. Por lo visto, aunque se haya avanzado en muchos otros aspectos, continuamos tratando las relaciones laborales como en el siglo XIX, aparte del anacronismo de la puesta en escena sindical del "conflicto", actualmente este tipo de actuaciones de los sindicatos evidencian una profunda disparidad en la defensa de los derechos de los trabajadores. Hay unos que tienen "clase" y otros que ni siquiera eso. Existen varios millones de trabajadores en este país, vinculados a pequeñas y medianas empresas que no pueden paralizar el país, al contrario que algunos colectivos, éstos gracias a su trabajo en industrias estratégicas, consiguen mejores condiciones, mejores salarios, mejores prebendas, contribuyendo a que sus puestos de trabajo sean menos competitivos y un pesado lastre para el conjunto de la sociedad.
En el caso de que las empresas sean privadas se trata de un conflicto entre dos partes que buscan maximizar su función de utilidad, pero cuando una de las partes es el Estado, la función de utilidad que se tiene que maximizar es la del conjunto de la ciudadanía que a través de sus impuestos paga el salario de esos trabajadores.
La protesta viene a cuento de la voluntad privatizadora del gobierno de turno, que busca, por un lado ingresos en un momento de falta de ellos y por otro, una mejora en la gestión de los recursos. La mejora de la gestión no debería atemorizar a los empleados de Aena, si sus puestos de trabajo son necesarios no deberían perderlos por depender del capital privado. La voluntad de que los puestos de trabajo se blinden incorpora un importante agravio con el resto de los trabajadores.
La situación es incluso más compleja puesto que su conflicto lo extienden al resto de la sociedad española a la que tienen secuestrada, puesto que su huelga significa un corolario de daños colaterales que ponen en riesgo un importante número de puestos de trabajo, puestos de trabajadores del sector privado que no tienen ni tendrán blindado su puesto de trabajo.
No se trata de que se pongan en peligro las vacaciones de unos "señoritos", como ya se dijo con ocasión del secuestro organizado por los controladores en diciembre pasado, sino de que la principal industria española y probablemente la única que consigue mantener cierto grado de actividad va a soportar nuevamente el órdago lanzado por unos trabajadores que no están dispuestos a ser como el resto de sus conciudadanos.
Somos muchos los trabajadores que sólo hemos visto a los sindicatos defender los derechos de unos pocos, sindicatos que se nutren no de las cuotas de sus afiliados sino de los presupuestos generales del estado, es decir de los impuestos de todos, sindicatos que son clasistas y no en el sentido de defender a la clase trabajadora sino por defender los derechos de unos pocos. Sindicatos que defienden a los funcionarios y a los que quieren ser como los funcionarios, trabajadores con clase. El resto somos carne de paro.

Conundrum

El término "Conundrum" se hizo famoso a raíz de unas declaraciones del inefable Greenspan al respecto del comportamiento anómalo de los bonos a largo plazo en un ambiente inflacionario, en el que, en vez de subir como la teoría nos dice que debía ocurrir allá por el año 2005, les dio por comportarse a la inversa.
Conundrum es traducible por enigma, y realmente ese comportamiento fue un enigma. Ahora tenemos otro enigma a punto de establecerse: ¿porqué el BCE quiere atajar una subida de la inflación debida a una subida en el precio de la energía mediante un aumento en los tipos de interés?. Se entendería tal medida, como cuando en el 2007, el crédito y el consumo campaban desmandados por toda Europa y entonces no lo hizo (no le iba bien a Alemania), pero ahora, ¿qué efecto puede tener una subida en los tipos para reducir el consumo energético?. Una vez más vamos a ver como los ortodoxos mandamases del BCE se van a cargar la recuperación económica por un problema coyuntural y que además es inelástico a los tipos.

martes, 8 de marzo de 2011

Relocalizar

Otro más de los iconos de la industria catalana y española va a desaparecer, no como marca, dado que Piaggio, la empresa italiana que la compró en 2001, ha decidido trasladar la producción a Italia, pero sí como industria basada en nuestro país.
La desindustrialización española es un hecho desde hace bastantes años, es el precio que pagamos por entrar en la Unión Europea, nos daban subvenciones y nosotros industrias. Ellos nos daban productos y nosotros poníamos el consumo, ellos nos daban créditos y nosotros les servíamos los cafés. Ahora incluso eso se ha acabado, hay mejores sirvientes.
Todavía es pronto para ver como acabará esta historia, pero probablemente el final no sea otro que más gente en el paro, trabajadores que muy probablemente eran diestros en su cometido, eran productivos, formados, especializados como cualquier otro empleado de la multinacional en Europa, seguramente su "pero", en este caso, es que no son italianos. Es la hora de barrer para casa, somos europeos pero primero somos de cada uno de nuestros barrios.
En nuestro país no lo vemos igual, se ha preferido en estos años invertir en el inmobiliario, la "pela" fácil, el pelotazo y hemos dejado que produzcan los otros. Incluso las inmensas fortunas amasadas a la sombra del negocio del ladrillo, ahora está a buen recaudo. No va a salir ni un euro patrio para salvar una empresa que, según todos los indicios y aún teniendo capacidad tecnológica y productiva punta (tiene máquinas en el mundial de motociclismo), va a ir a parar a Venecia. Al igual que en muchos otros sectores, el capital nacional prefiere la letra del tesoro y el depósito bancario que el riesgo empresarial. Tanto hablar de las cajas y de que se va a perder el carácter social con las privatizaciones, pero no sale nadie a dar el paso al frente.
A la falta de financiación propiciada por una banca fuera de su papel, se le une una élite empresarial alejada del papel de sociedad civil emprendedora, tenaz y audaz. Las actuales generaciones parece que sólo quieren disfrutar del dinero amasado por sus antepasados. Ni nuevas empresas, ni actuales en funcionamiento. Nos hemos convertido en un país de camareros y albañiles (en paro).

domingo, 6 de marzo de 2011

Marginalidades

Este fin de semana entrará en vigor una de las medidas más polémicas adoptadas por el ejecutivo español con el objetivo de ahorrar energía. Se va a reducir la velocidad máxima en autopistas y autovías de los 120 actuales a los 110. Esta medida se extenderá durante los próximos 4 meses.
Hay mucha discusión sobre el verdadero alcance de la medida, probablemente sea cierto que el mayor consumo de combustible en los automóviles, objeto del 40% de toda la demanda de combustible nacional, se produzca no precisamente en los tramos de máxima velocidad, momento en el que la velocidad de crucero y el bajo número de revoluciones reduce el consumo de combustible y, en cambio, sea en el interior de las ciudades o en los embotellamientos de entrada y salida a ellas, cuando se producen los constantes arranques y paradas, cuando el consumo por Km crezca por encima de lo razonable.
Por lo tanto, la verdadera medida sería la que pondría al alcance de muchos más ciudadanos un transporte eficaz, cómodo y puntual que redujera los desplazamientos diarios de y desde las ciudades. El modelo adoptado durante las últimas décadas no ha sido éste y precisamente dónde sacan más pecho nuestras "autoridades" es en el modelo de transporte que poseemos, el del Ave y de la alta velocidad. Las inversiones se han centrado en transportar a unos pocos pasajeros, muy rápido a unos destinos muy cercanos en los que la ganancia de tiempo no se corresponde con el coste por km que acarrea la alta velocidad. En cambio, la red de cercanías se ha descuidado, cayendo en el olvido y siendo generadora de continuas molestias para el pasajero y para el sistema productivo, perdiéndose una buena cantidad de horas productivas por los constantes retrasos o de bienestar para el trabajador al obligar a éste a adelantar su trayecto por temor de llegar con retraso al trabajo.
Las actuales líneas de cercanías se encuentran, en la mayoría de casos, sobresaturadas, convirtiendo el desplazamiento diario en un trance del que las autoridades europeas han librado al ganado por inhumano.
El corredor mediterráneo por ferrocarril eliminaría a un elevadísimo número de camiones pesados de nuestras carreteras, reduciendo consumo y humo.
No me opongo a la reducción de la velocidad, al final, con la limitación a 120 todo el mundo iba a 130 y ahora todo el mundo irá a 120. No me opongo porqué cualquier gota de petróleo que ahorremos será bienvenida y porqué la diferencia entre ir a 120 o a 110 no es significativa y continuaremos llegando igual de tarde o temprano que antes. No me opongo porqué efectivamente serán un buen montón de toneladas de CO2 que dejarán de caer en nuestra atmósfera. A lo que me opongo es a la política de acordarse de Santa Bárbara cuando truena.