miércoles, 15 de diciembre de 2010

Profecías de autocumplimiento

"Para el profesor Higgins yo seré siempre una florista porque él me trata siempre como a una florista; pero yo sé que para usted puedo ser una señora, porque usted siempre me ha tratado y me seguirá tratando como a una señora."
Eliza Doolittle, Obra Pygmalión de G. B. Shaw
Las profecías de autocumplimiento en el mundo económico pueden tener efectos positivos o negativos, también son llamadas efecto Pygmailión haciendo referencia al mito helénico según el cual Pygmalión, un escultor griego, se enamoró hasta tal punto de una escultura suya, Galatea, que ésta acabó convirtiéndose en un ser real. Sólo habría que creer en algo para que, al cabo, acabe sucediendo. En el mundo económico tenemos muchos ejemplos de este tipo de situaciones, por ejemplo la que estamos viviendo actualmente.
Tenemos un sistema bancario que, pese a todo lo que está cayendo, todavía no ha necesitado un euro de ayudas públicas al contrario que muchos otros países, como son Alemania, Francia o el Reino Unido. Basilea III impone para 2019 un core capital (capital más reservas) del 10% - para 2019 insisto -. En España el BdE ya ha elevado las exigencias de Tier I hasta el 6% muy por encima de lo que se estima necesario, y las pruebas de stress del verano demostraron que debería ir muy mal la economía española para realmente provocar un desastre en nuestro sistema financiero. Además nuestro sistema financiero es bastante atípico puesto que entre los dos principales bancos concentran un balance de 550.000 millones (alrededor del 55% del PIB español) si además incorporamos a La Caixa en este agregado obtendremos que la gran mayoría del posible problema está concentrado en unas entidades que, pese a los problemas por los que están atravesando, no deben provocar ninguna duda a los mercados. Si existe alguna entidad con problemas, seguramente alguna caja, se solventará como ya se hizo en el pasado con Banesto por poner un ejemplo reciente, por lo que a lo anterior hay que añadir que el BdE ya tiene sobrada experiencia en pilotar procesos de reestructuración bancaria.
Pese a todos estos datos, los mercados financieros persisten invariablemente en su labor de zapa y a fuerza de insistir pueden conseguirlo; pueden llegar a dar vida a nuestra Galatea.
Hoy Moody's, sí, la misma que ayudó junto a las otras agencias de rating a que todo esto fuera del tamaño tan descomunal que es, ha publicado que pone en revisión el rating de España por "las crecientes tensiones a las que está sometida España para financiarse" y que "las altas necesidades para captar fondos en 2011 le obligarán a acudir a un mercado condicionado por la frágil confianza de los inversores".
Primero hay que evidenciar el perverso carácter procíclico de las agencias de rating, cuando la economía crece favorecen la burbuja y cuando la economía se contrae provocan mayor contracción, por que a la postre lo que dicen es de perogrullo, tampoco hay que ser muy listo para reconocer que cuando la economía en su conjunto va peor hay más dificultades para devolver las deudas, aunque eso sea muy distinto de no pagarlas.
Diciendo esto Moody's provoca mayor desconfianza y hace que los inversores exijan una mayor rentabilidad a España provocando que el pago de la actual deuda sea más complicado debido a su mayor coste, lo cual es exactamente lo que están previendo.
España no va a hacer default, como mínimo con los datos actuales en la mano, entonces ¿a qué viene el juego con los CDF's de marras?, la misma existencia de esos productos utilizados en su momento para cebar la burbuja es la que impide una recuperación más sostenible. Otro efecto Pygmalion.
El problema es que por un momento nos creímos señoritas educadas de buena clase y pronto nos han vuelto a colocar en nuestro sitio: de floristas.

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