jueves, 18 de marzo de 2010

Cry Hellas cry

Is this the last goodbye?
Sparta is calling us
Victorious with my shield
Or dead upon it
I will return to my land
Thanatos is my fate
Oh cry hellas cry
Your king has gone to die

Los vientos de los Credit Deafault Swaps (CDS) vuelven a soplar indómitos. La falta de voluntad alemana para facilitar una salida a la economía griega la ha puesto en el disparadero otra vez.
En estos momentos Grecia tiene un verdadero problema, convencer a los mercados que puede reducir su déficit del 12% al 3% exigido para cumplir con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Para acceder al euro los países aspirantes debían cumplir una serie de exigencias:
Una vez admitido dentro de la unión Económica y Monetaria y haber adoptado el euro como moneda, el país incorporado debe mantener el respeto a los criterios, si no lo hace, el Pacto de Estabilidad, prevé una serie de medidas tras las comprobaciones pertinentes del Comité Económico y Financiero y la Comisión para que el Consejo adopté las medidas adecuadas. Se prevé que los países puedan incumplir el precepto del déficit cuando concurran circunstancias excepcionales, como las actuales. Bueno, como las actuales no, puesto que no era previsible que la economía mundial sufriera un shock como el que vivimos y tampoco que los países miembros falsearan sus cuentas públicas. El Pacto prevé para evitar situaciones continuadas de déficit entre los miembros la imposición de sanciones.
Como podemos intuir, en la situación actual, las medidas previstas acentuarían la dimensión del problema en vez de corregirlo. En el Pacto no está contemplada la "expulsión de un país".
Las últimas voces apuestan por la creación de dos euros, el A y el B. El B valdría entre un 25 - 30% menos que el A. Los países con problemas de déficit pasarían a tener el euro B, el resto mantendría su moneda. Para la población de esos países con el euro B el efecto sería nulo, en vez de tener en sus cuentas "euros A" tendría "euros B", los billetes podrían ser exactamente los mismos, lo único es que para comprar productos fabricados fuera de su país tendría que desembolsar un 25 o un 30% más que comprando productos autóctonos, habríamos "intradevaluado", habríamos ganado en competitividad, exportaríamos - creceríamos - pagaríamos impuestos - reduciríamos déficit. El efecto negativo sería un endeudamiento externo mayor, un 30% superior, aunque cabe decir que es preferible deber más con una economía en recuperación que deber lo mismo sin esperanzas de crecimiento, también se vería afectada la economía por un aumento en los tipos de interés puesto que el riesgo de estos países sería superior. Una vez reconducido el déficit al nivel del Pacto de Estabilidad, estos países expulsados podrían volver.
Como idea puede ser interesante desarrollarla, pero intuyo más problemas de los que en apariencia tiene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario