jueves, 25 de marzo de 2010

Educación vial

Ayer vi por televisión un programa donde se debatía sobre la educación vial; el civismo entre los coches, las motos, las bicicletas y los usuarios de transporte público. Curiosamente los únicos que no vi representados fueron los peatones, que son aquella especie de urbanita que adquiere esa condición cuando se baja de cualquiera de los sistemas de transporte mencionados. Traigo a colación este tema porqué me parecieron muy instructivas algunas de las opiniones expuestas que creo, sin duda, son compartidas por muchos de los integrantes de cada subgrupo: los motoristas pueden correr más, adelantar por donde no deben, zigzaguear por entre los automóviles debido a que "ven el peligro antes", los ciclistas tienen una especie de pistola de rayos láser en forma de timbre sónico que permite desplazar a los transeúntes del carril bici gracias a su utilización intensiva, los transeúntes que van por el carril bici son susceptibles de ser atropellados porqué están en una zona de control exclusivo de las bicis. Las bicis, si se saltan los semáforos y están a punto de atropellar a alguien, es por que "no pueden hacer otra cosa puesto que no pueden parar" y si le hacen daño, éste es menor que si se lo hiciera una moto o un coche, por lo que no tienen que llevar seguro de accidentes porqué "si lo llevaran muchos ciclista no cogerían la bici". Un motorista se mostró preocupadamente extrañado porque entre el público sólo una minoría respondiera afirmativamente a su "¿quién no ha ido a 200 en su vida?".
También hubo algo de sentido común cuando se pidió que la concesión de la licencia no fuera vitalicia y hubiera exámenes periódicos.
Lo cierto es que muchas de las opiniones vertidas iban en contradicción manifiesta de lo que el código de circulación vigente exige, y es aquí donde creo que está el "meollo" de la cuestión. Para nosotros aprobar el examen para obtener el carnet es un paso administrativo y el estudio previo de las normas viarias sólo tiene sentido para el objetivo concreto de pasar el examen, una vez obtenido hay una cierta conciencia de que las normas no son estrictas sino que se pueden interpretar, así un semáforo en rojo o un stop, no lo son estrictamente sino en función de lo que en cada momento el conductor interpreta. En otros países ves a la gente que no cruza un semáforo, tanto a pie como en vehículo, hasta que éste no se pone en verde, aquí es relativo. En los EEUU ves carteles dónde te advierten de "it`s the law" (es la ley), para advertirte que transgredir significa cumplir una pena por ello. Aunque, claro, tampoco tienen el esperpento del "caso Gurtel".

No hay comentarios:

Publicar un comentario