viernes, 5 de febrero de 2010

Minicrash en España


Los tiempos actuales no son tiempos normales. Hemos vivido en los mercados financieros lo que probablemente sea la situación más excepcional en mucho tiempo. La sensación de ser un Nexus 6 y estar ante la visión de rayos "C" cerca de la puerta de "Tanhauser" es muy fuerte. No obstante, creo honestamente que hay que desdramatizar la situación actual. Los mercados financieros no siempre responden a las expectativas racionales; se rigen según sus propios parámetros.
Hasta ahora prácticamente nadie se había extrañado de la evolución de los mercados financieros pese a acumular importantes ganancias desde los mínimos del año pasado.
En los mercados de valores hay cierta tendencia a olvidar rápidamente y a estar mucho más pendientes por lo que va a pasar que por lo que ya ha sucedido.
En marzo de 2009 el Ibex cotizaba en mínimos, se situaba en la cota de 6.705,20 y había muchos que pronosticaban que los descensos todavía serían superiores a los ya experimentados, eran momentos en los que parecía que no había suelo y que las empresas no tenían valor, que iba a quebrar todo el sistema de golpe.
No fue así, de pronto todo cambio y sin que hubiera una noticia en especial que supusiera un cambio de paradigma, la bolsa empezó a recuperar posiciones. En argot se dijo, es la eterna excusa, que se empezaban a "descontar" noticias positivas. Y si que las había, indicios de recuperación, países que empezaban a salir de la recesión y una falta extrema de activos dónde invertir con una remuneración adecuada al riesgo que se asumía. El riesgo es el verdadero "quid" de la cuestión. Con la bolsa a esos precios, el riesgo que se asumía era reducido, no inexistente pero si asumible. Desde esos mínimos la bolsa recuperó más del 80% de su valor, llegando en enero de este año, menos de 9 meses después a niveles de 12.239.
Esta recuperación se ha realizado de forma poco ortodoxa, es decir, a diferencia de la corrección que fue realizando ciertos intentos, aunque fueran fallidos, de recuperación; la subida desde mínimos se ha realizado de forma ininterrumpida, sin descansos, sin desfallecer. Eso era y es insostenible, los mercados necesitan las correcciones y todos los profesionales sabemos que cuanto más rápida y vertical, más probabilidades existen que la corrección sea tanto o más explosiva.
Aquí la tenemos, lo correcto sería que la actual corrección nos llevará a perder alrededor de un 50% de toda la subida anterior, es decir, hacia los niveles de 9.500 en el Ibex. Ello quiere decir que el mercado está anticipando un recrudecimiento de la crisis, ¿qué los inversores abandonan España?, ¿qué hay falta de confianza?. Personalmente no lo creo, como tampoco creí que el año pasado los inversores seleccionaran España como objetivo de sus inversiones por ser un país con unas expectativas de crecimiento mayores que otros países de su entorno. No, simplemente la bolsa estaba barata en función del riesgo que se asumía. Ahora sucede lo contrario, los precios que se pagaban eran caros respecto al riesgo que se estaba asumiendo, puesto que las expectativas que se habían generado eran bastante superiores a la realidad.
Ahora queda serenar los mercados, buscar un nivel de equilibrio y retomar la senda alcista tras la corrección que estamos sufriendo. Es sólo una cuestión de mercados sobrevendidos y sobrecomprados. A ciertos precios, los inversores volverán a comprar empresas españolas, básicamente porqué las empresas que cotizan en el Ibex tienen muy poca relación con la economía española y si mucha con la internacional y, el resto del mundo, por mucho que nos pese, ya está saliendo de la recesión.

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