domingo, 21 de febrero de 2010

Informe CS sobre el sector bancario

CS ha publicado recientemente un informe sobre el sector bancario español en el que, entre otras cosas, recorta las estimaciones y los precios objetivos de todo el sector. Reduce un 11% la previsión de beneficios y un 7% en media los precios objetivo de los bancos que cubren. Los únicos que salen algo bien parados son el BBVA que le adjudica un rating Neutral y el SAN que los califica como Outperform.
Estas conclusiones las enmarcan dentro de un análisis general de la situación española en línea con la de las principales casas de análisis internacionales y que se alejan de las optimistas previsiones gubernamentales aunque también de las teatralmente apocalípticas de cierta prensa anglosajona.
Mantiene el informe que España continuará en recesión los próximos dos años, manteniendo la falta de competitividad y los déficit gemelos.
El desempleo tampoco sale mejor "parado". La estimación es que no se recuperen los niveles pre-crisis hasta dentro de 5 a 10 años.
El sector de la construcción continua siendo la pesada losa que arrastra a todo el sistema. El informe señala que existe una sobrevaloración del mercado de la vivienda del orden del 30%. También señala que el riesgo en NPL (Non Performing Loans - Préstamos no ejecutados) puede estar subestimado entre un 30 y un 40% y que el nivel actual de provisiones (2,8% sobre el total de préstamos) cubre sólo el 16% de la exposición y que esto puede no ser suficiente.
No obstante se señala también que los bancos no tendrán problemas de solvencia pero que eso no obsta para que ninguno de los bancos que cubre su análisis pueda superar el coste de capital actual con sus resultados.

Obviamente la receta es la misma de siempre, como somos tan poco competitivos hay que devaluar, como no podemos devaluar debemos deflactar la economía un 30% y eso significa una reducción de los precios de todos los bienes y servicios un 30%. ¿Arreglará algo eso?
En el año 2006, plena expansión, España crecía al 3,9%, la demanda nacional aportaba un 4,9% de crecimiento que se veía moderado por el 1% que restaba la demanda externa, debido básicamente al capítulo de financiación. Nuestra balanza comercial presentaba también un sesgo deficitario al ser las importaciones mayores que las exportaciones, en concreto 8,4% respecto a un 6,2%. Seguramente ahora no somos competitivos pero antes tampoco. ¿Es un problema entonces de devaluación?



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